“…Dejame ver si en tus ojos se nota que tienes los sueños vueltos mierda como los mios, ven, estrellate contra mi carne, destrozame, cortame en pequeños pedacitos y llevatelos y botalos cerca de aquellos arboles donde nos veíamos cuando terminabamos los días. Ven y toca mis nalgas, tocalas, palpalas, termina de romper mis calzones blancos llenos de rotos tristes, llenos de agujeros de nicotina y licor, amor descalabro, cafe negro. Ven, quiero que sepas que siempre estaré esperandote cerca de un espejo para que toques mi cuerpo por detras, por encima, por los lados, por la tangente, con tus manos con tus dedos y que siempre mi pequeño… escribire tu nombre en el espejo mientras me tocas, mientras te desgarras en mi sangre… “te amo perro”… quiero que por favor rompas el vaso donde tomaba vodka y quemes las fotos de los paseos a la playa, quiero que arranques mi olor de tus silencios, de tus soledades y de tus domingos rotos. Te amo perro…”